Por: Rogelio Guerra
“Murales”

“Se informa que uno de los acuerdos entre las autoridades universitarias y los paristas es que la permanencia de los murales (Creados durante la toma de instalaciones) sería sometido a la opinión de los integrantes de nuestra comunidad.
No obstante por la normatividad de la Universidad Autónoma del Estado de México y por ser una institución de educación pública, deben ser retirados aquellos que aludan a las luchas populares o algún tipo de ideología política (…)” Director de la Facultad de Humanidades Fernando Díaz Ortega, 21 de Julio 2020.
En dos párrafos la Universidad Autónoma del Estado de México ha decidido romper abiertamente los acuerdos con su comunidad estudiantil, ha agregado a su “legislación” la definición de que las luchas populares deben quedar fuera de la Universidad, ha redefinido el concepto de arte y ha redefinido las instituciones de educación pública.
Por si mismas cualquiera de las acciones anteriormente listadas serían cuestionables y motivo de un extenso análisis y debate, pero lo que ha evidenciado el comunicado publicado en la página oficial de la Facultad de Humanidades, es en su conjunto una ofensa a la sociedad a la que se debe esta institución.
Los acuerdos
Un extenso debate de varias semanas, en el que estuvieron presentes el Abogado General Luis Raúl Ortiz Ramírez y el director de la Facultad de Humanidades derivó en acuerdos para que la comunidad estudiantil en paro decidiera entregar las instalaciones el pasado 6 de julio; resulta incongruente que el propio abogado general emita un oficio en el que se anuncie que no se cumplirá el acuerdo por legislación, la cual no es siquiera citada en el comunicado público emitido por el director, pues se hace abiertamente una interpretación a modo de la legislación.
Al respecto cabe preguntarse ¿Qué puede esperarse del cumplimiento del resto del pliego petitorio, cuando el punto más sencillo de respeto a la libertad de expresión del movimiento estudiantil es incumplido?
El arte y las luchas populares en las instituciones de educación pública
De acuerdo con el comunicado oficial del director Fernando Díaz, consultar a la comunidad universitaria la permanencia de los murales (pues así lo establece el acuerdo) estaría siendo una imposición de posicionamientos políticos que contraviene la discusión democrática de ideas.
El ”Doctor” Fernando Díaz, también plantea que la alusión a las “luchas Populares” y posicionamiento políticos ideológicos, serán motivos de censura; instituyendo en la UAEMex un nuevo criterio en la legislación, que le dota de la capacidad para definir que expresión artística tiene un contenido político ideológico y cual no, redefine el arte universitario pues de ahora en adelante deberá ser apolítico y sin ideología, así mismo redefine las instituciones públicas, pues de acuerdo con el texto el ser una institución pública es un impedimento para que ostente murales que en su mayoría hacen referencia a la lucha por los derechos de la mujer.
Con esta nueva redefinición el Dr. Fernando deberá ahora iniciar un proceso nacional para garantizar que los murales feministas sean borrados en todas las instituciones que este movimiento ha alcanzado en el país, que las huellas de la lucha por los 43 normalistas de Ayotzinapa se borren de las instituciones públicas, que los murales comunistas de José Hernández Delgadillo, Diego Rivera y Siqueiros sean eliminados de la Secretaria de Educación Pública, de la Universidad Nacional Autónoma de México, de la Universidad Autónoma Chapingo y del Instituto Politécnico Nacional.
El priismo: la única ideología valida en la UAEMex
En una reciente entrevista el rector Alfredo Barrera expresó que la universidad es ajena a credo religioso y político, “solo las ideologías como objeto de estudio”; omitió mencionar que es ajena a cualquier otro credo político e ideológico que no sea el del gobierno estatal, pues por más que trate de distanciarse de administraciones pasadas y de relaciones políticas no puede negar que ha sido parte de este continuismo, ocupando distintos cargos en los gabinetes, donde se han orquestado fraudes millonarios y desvíos de recursos, que de acuerdo con las investigaciones periodísticas están relacionados con los gobiernos priistas.
José Martínez Vilchis luego de concluir su administración como rector en la universidad, contó con el apoyo del PRI para llegar al consejo general del Instituto Electoral del Estado de México; Eduardo Gasca Pliego ex rector de la UAEMex vinculado a la estafa maestra, concluyó su rectorado para saltar a distintos cargos del gobierno de Eruviel Ávila como Secretario de Desarrollo Agropecuario y Secretario de Cultura y Deporte; por su parte Jorge Olvera García fue elegido por la cámara de diputados con mayoría priista como presidente de la comisión de Derechos Humanos del Estado de México al concluir su cargo como rector.
Estos últimos rectores de la Universidad Autónoma del Estado de México y el actual Alfredo Barrera han surgido del gabinete anterior saliente y han sido electos como candidatos únicos, (el último Rector que tuvo competencia fue José Martínez Vilchis, pero sus contrincantes no terminaron el proceso correspondiente) este continuismo y decisión vertical se liga con el poder del gobierno estatal.
Otros hechos relevantes han dejado en claro esta situación, Alfredo del Mazo como candidato a la gubernatura fue presentado en el aula magna el 18 de abril de 2017 como el próximo gobernador del Estado de México; el intento de cambio de nombre a la UAEMex por Universidad Autónoma del Estado de México Adolfo López Mateos hace algunos años, o recientemente el ataque de perfiles de Facebook ligados a la UAEMex y al PRI contra este periódico cuando fue publicada la primera entrega de esta serie de artículos.
De todas estas circunstancias podemos vislumbrar el profundo vínculo entre el priismo y las autoridades de la UAEMex, por ello no es ajena ni circunstancial la acción represiva contra el movimiento estudiantil, pues este movimiento a través de sus murales cuestiona el régimen feminicida, represor, reaccionario y conservador que representa el priismo. Por todo esto como universitarios y como sociedad debemos estar del lado del cambio radical de esta institución estancada en un lodo fétido e infértil que consume todo su potencial creador.