Por: Outis Polifemo

¿Con qué fin la Comisión Especial Electoral de la UAEMex les permite a tres personas registrarse para ser candidatos a rector y luego claudicar porque dos de ellos se dieron cuenta que, asombrosamente,  los tres tienen el mismo proyecto de rectorado, ergo, la única persona registrada que queda en la sucesión invita a los dos ex aspirantes a trabajar en su proyecto mientras que ellos afirman que son visiones iguales y por eso aceptan?

Según la RAE, el fraude es la acción contraria a la verdad y a la rectitud o ley -fraude de ley-, que perjudica a la persona contra quien se comete. Por ello, simular dos registros ante la Comisión Especial Electoral de la UAEMex es un fraude en el que  participan los aspirantes y es auspiciado por quien preside la comisión, el rector Barrera Baca; que engaña intencionadamente a la comunidad universitaria, porque existe una supuesta preferencia hacia cada uno de los aspirantes, la cual se unifica al momento de que los dos que claudican (Yolanda Ballesteros y Raúl Ortiz) quienes ya fueron parte del gabinete de Olvera y Barrera,  comulgan con la misma ideología, porque reconocen como excepcional y homóloga la propuesta del candidato (Carlos Barrera Díaz) que cuenta con el  apoyo general y lo legitima en un proceso que ya no puede llamarse de elección.

Atendamos primero  a una cuestión apremiante en la Ley Universitaria, si el artículo 30 dice que se “elegirá por mayoría de votos al Rector…”, debemos indagar sobre el espíritu del voto, sobre su esencia, ya que al existir una sola persona registrada al cargo, se viola dicho artículo porque no se elige un rector, más bien, se aprueba un rectorado.

La Real academia  define la palabra voto,  como el acto por el cual un individuo expresa apoyo o preferencia por cierta moción, propuesta, candidato, o selección de candidatos durante una votación, de forma secreta o pública.

El artículo 30 sigue, “[…] a través de procesos de auscultación cualitativa y cuantitativa, y observando las disposiciones del Estatuto Universitario”.

Disposiciones que se violan, se omiten y son usadas para simular en       los artículos 100, 101,102, 104 y 105 del Estatuto, ya que se contradicen desde el primero mencionado, que habla nuevamente solo de elección, nunca de aprobación de Rector. Los artículos 101 y 102 son violados ya que la Comisión Electoral sustancia un fraude por la simulación y otorgamiento de registro a dos personas que supuestamente aspiran al cargo de Rector. El 104 en su fracción segunda técnicamente es inservible porque ni siquiera es obligatorio hacer la auscultación cuantitativa en el entendido del artículo 100, ya que lo único apremiante mencionado ahí es, el desahogo de las fases de aprobación y publicación de la convocatoria para ser rector, lo demás, es decir las bases, como se explicó al principio, es un fraude desde el registro de aspirantes hasta las comparecencias hechas antes del retiro de las candidaturas de dos de ellos.  

Finalmente, el 105 da cuenta de la poca importancia que tiene la “elección” porque se contradice en su totalidad al hablar de elección y voto; y especificar que después de una tercera convocatoria del Consejo, constituido en ese momento en Colegio Electoral, con un quórum o asistencia en el que ya no importa el número de asistentes “llevándose a cabo la sesión con los que estén presentes”, es decir, que basta con el rector en curso para tomar protesta a la persona registrada y escogida por él mismo para sustituirlo.

Las fracciones III, IV, V, VI y VII del 105 especifican el orden del día  (que se ha vuelto modus operandi) de la sesión extraordinaria para “elección” de rector, en la que se fabrica un escenario de representatividad democrática:

“Los integrantes del Consejo propondrán candidatos a Rector de entre los aspirantes con registro”. (III)

“[…] se dará lectura al currículum vitae y síntesis de las propuestas de programa de trabajo de los mismos.” (IV)

“La elección será mediante voto personal, nominal, directo y secreto.” (V)

“En caso de existir más de dos candidatos, se realizarán rondas sucesivas de votación, hasta quedar dos de ellos. Con dos candidatos se realizará la votación, ganándola quien obtenga mayoría.” -.- (VI)

“Expresada la mayoría de votos a favor de alguno de los candidatos, el Rector en funciones hará la declaratoria correspondiente y, acto seguido, tomará protesta al Rector electo.” (VII)

Todo esto, cuando solo hay un registro de candidato que trabajó en el gabinete del actual rector, y el quórum de la sesión tiene nula importancia y por ende las auscultaciones son ya irrelevantes a esas alturas en que Carlos Barrera, fue seleccionado por el poder político desde el momento de su registro para ser rector de la UAEMex, y en el que la LEY tiene poca importancia.

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