Por: Dante Álvarez

El agua es un elemento esencial sin el que no es posible la existencia humana. En la meseta central se vuelve un tema de seguridad nacional. La gran megalópolis de la ciudad de México que incluye urbes del Estado de México, Puebla, Tlaxcala, Querétaro, Hidalgo y Morelos se habitan casi 30 millones de habitantes.

De estas concentraciones urbanas, el sistema de hidráulico Cutzamala abastece parte de la ciudad de Toluca y de la ciudad de México.

La infraestructura es de las más grandes del mundo de este tipo, funcionando con bombas, presas y acueductos desde Michoacán y el estado de México.

Y es tan estratégico que cuando se ha dado mantenimiento a la infraestructura se ha afectado a millones de habitantes.

Una de las fuentes de suministros más importantes a este sistema es el nevado de Toluca, el Xinantecatl tiene una función climática, la montaña, actúa como esponja acumulando agua, que luego forma dos grandes Regiones Hidrológicas en México: la del río «Lerma-Santiago» y la del rio Balsas. Particularmente algunos de los escurrimientos del lado oeste, alimentan al sistema Cutzamala.

La degradación del parque nacional, que sucedió durante la administración federal neoliberal de Peña Nieeto permitiría a propietarios, poseedores y titulares derechos sobre tierras y aguas, es decir, los escurrimientos de la montaña ahora tendrían dueño y la degradación del parque sería parte de un proyecto gradual de privatización del agua.

La pérdida de zonas boscosas en las cercanías Xinantecatl y el caso de la devastación de la sierra de Guadalupe, por la construcción de la autopista ecocida Toluca-Naucalpan y el crecimiento urbano que detonará, tienen como consecuencia que manantiales que alimentan el sistema Cutzamala se estén secando.

Será responsabilidad de los ciudadanos defender su agua, y sus zonas boscosas.

El agua es un tema de seguridad que necesita atenderse con mayor cuidado, la ciudad de México deberá aspirar a la autosuficiencia del recurso hídrico, siendo más eficientes y racionales, además de aprovechar el lecho del lago seco donde se construiría el aeropuerto para captar agua pluvial como ya se ha propuesto. En el valle de Toluca es urgente detener y controlar el crecimiento urbano, así como rescatar cuerpos de agua de la contaminación, como el río Verdiguel, el Tejalpa, y ¿por qué no?, fijarnos la meta de recuperar el río Lerma.