Denuncia-Alerta en solidaridad con l@s compañer@s ciclistas de Toluca

Redacción Imagina

El pasado fin de semana este reportero presenció el accidente de un compañero ciclista a la hora pico vespertina de flujo obrero, en la desviación-intersección de Isidro Fabela norte, que entra a la colonia Carlos Hank. La caída sucedió en las vías del tren que no tienen la suficiente señalización para cualquier tipo de flujo y sobre todo, en esta parte de I. Fabela no se cuenta con el mínimo espacio para la circulación ciclista.

El problema comienza en la avenida Filiberto Gómez e I. Fabela justo en la Maquinita

donde el flujo es doble con los sentidos contrapuestos y en un tramo de aproximadamente 70 metros, lo ciclistas se encuentran frente a frente con los automóviles, esto porque el lado izquierdo está contrapuesto, tiene dirección a la carretera Toluca-Naucalpan y el lado derecho en esos 50 metros tiene dirección a la maquinita

entonces el transporte público hace parada justo en este cruce, obligando a los ciclistas   a usar el sentido derecho (contrapuesto).

Ya en la desviación de I. Fabela que entra a la colonia Carlos Hank, el sentido se resuelve pero el espacio sigue siendo nulo para los ciclistas, y se pone peor porque en la mencionada zona de las vías del tren, el espacio donde podrían cruzar con un porcentaje menor de ser arrollados, no cuenta con la (pieza de relleno de vías) así que es técnicamente un bache con dos vías atravesadas.

Justo en este espacio es donde el compañero obrero sufrió el accidente cuando este reportero iba detrás suyo.

Durante el accidente se presentaba lluvia abundante, por lo que las vías estaban muy resbalosas, y cuando se cruza por esta parte, los ciclistas debemos movernos aproximadamente metro y medio a la izquierda por la carencia de dicha pieza, lo cual nos hace invadir el primer carril aún más y debemos espejear o voltear para que no seamos atropellados.

Fue en este movimiento que el compañero, al contacto de su bici con las vías derrapó e impactó su cabeza en el suelo.

Al momento bajé y miré atrás para alertar a los autos próximos y correr a levantar al compañero porque podía ser atropellado, (en esa parte los autos circulan a unos 50/h). Afortunadamente no venían tan rápido por la lluvia, el golpe del compañero no fue demasiado fuerte y no perdió la conciencia, sin embargó se quejaba mucho del dolor, por lo que llamamos una ambulancia que nunca llegó y tampoco un solo policía de tránsito. Decidimos cubrirnos de la lluvia con los demás compañeros que de inmediato corrieron a levantar la bicicleta y preguntar por la integridad del compañero.

Cuando terminó de llover lo acompañamos los que teníamos la misma ruta (hasta San Pablo Autopan) a unas cuadras de su hogar.

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