Por: Dante Álvarez

De las aguas que la montaña de agua Xinantecatl, absorbe de la atmosfera, las que se filtran y escurren al este de la ciudad de Toluca forman la cuenca del rio Lerma o río Chignahuapan que en Náhuatl significa nueve manantiales.

Las ciénegas de Lerma o de Chignahuapan, Chimaliapan y Chiconahuapan, es el sitio donde nace uno de los ríos más grandes de México.

Los matlazincas quienes habitaban este valle, eran llamados así por los aztecas por el uso de la red que usaban esta para cazar en ambientes lacustres especies de aves, peces, crustáceos, anfibios e invertebrados y aprovechar recursos vegetales como el tule para elaborar objetos.

Los españoles usaron estas aguas para las regar tierras de cultivo de las haciendas. Y fue desde tiempos de la colonia que existieron los primeros intentos por desecar la cuenca, para aprovechar las aguas para riego y tierras para el cultuvo. Fue en los años 40 que se empezó a llevar aguas de estos manantiales hacia el valle de México.

Las actividades productivas y socioculturales relacionadas con la biodiversidad de la zona aún eran importantes para la población hace 40 años, que se agudizara la desecación y contaminación excesiva del cuerpo de agua, y sin embargo, localmente todavía existen economías extractivas y de sustento basadas en el uso de especies de flora y fauna acuática, pesca artesanal, recolección de invertebrados y plantas, caza tradicional de aves, cultivo en chinampas y pastoreo.

Además de la desecación y la presión metropolitana por urbanizar esta zona, otra de las amenazas del rio que aquí nace, es la contaminación por aguas servidas de zonas urbanas, y peor aún; la contaminación industrial con metales pesados los cuales son causa de tipos de leucemia que padece la población cercana al rio en varios estados del pais.

Mientras tanto, políticos y gobernantes no se han decidido a invertir recursos económicos en la recuperación del rio, ya que las inversiones serían grandes y se requerirían muchos años, y al no poder capitalizar políticamente no es un tema que atraiga a la política pública.

Sin embargo rescatar esta zona lacustre, es un asunto de seguridad nacional, en una época en la que hay guerras por agua. En la actualidad, es una zona importante para la conservación de aves y una de las regiones hidrológicas prioritarias, amenazadas y con alta diversidad biológica en México.

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