Barrera se va, la mafia se queda

Opinión

Por: Odiseo Casares

Este miércoles, el rector de la Universidad Autónoma del Estado de México, Alfredo Barrera Baca, rindió su último informe anual ante una comunidad blindada dentro del edificio histórico de Rectoría, acompañado del gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo. Este ejercicio del poder político tiene como eje principal, enlistar un decálogo de actividades en las que se invirtió el presupuesto federal y estatal destinado a nuestra máxima casa de estudios.

Este ejercicio del poder que administra la UAEM desde 2017, además instaura un discurso para dar la impresión de una universidad saludable, que debajo del colorido discurso ante su jefe inmediato, el gobernador del Estado de México se encierra con un puñado de políticos, ex rectores y su familia en el patio del Cincuentenario donde todo fue aparentemente perfeccionamiento y sobriedad en su administración.

Una de las funciones principales de la universidad contemporánea además de preservar y transmitir el conocimiento, es la crítica: a la institución, al gobierno y a todo el espectro cultural y científico sobre el que descansa la sociedad. Cuando deja de haber crítica, la universidad niega su esencia y legitima la conducta de gobernantes y servidores públicos de todos los ámbitos. Cuando la universidad legitima al gobierno, sus integrantes son silenciados, se impone consenso por medio de la intermediación mediática que esconde y normaliza la corrupción. Las humanidades en este sentido tienen la obligación de detener el modelo epistemológico del conocimiento para replantearlo y aceptar o derribar su continuidad.

  1. Desde la transformación en Universidad Autónoma del Instituto Científico y Literario del Estado de México en 1956, no ha habido un solo rector que no haya sido de corazón priista, y no ha habido un solo gobernador mexiquense que no pertenezca al PRI.
  2. En la UAEM se han usado 2 formas básicas de ejercer el poder sobre la comunidad: uno coercitivo que obliga a cooperar para no ser sancionado, despedido o dado de baja. Y otro mediático, que es el más aceptado y    se esconde en la ideología universitaria que al igual que el nacionalismo funcionan como un aparato que por medio del adoctrinamiento convierte la ideología en sentimientos. Por eso, si se cuestiona el nacionalismo o la ideología auriverde o partidista, las personas creen que están atacándolas a ellas y sus sentimientos. Hay todo un aparato de convencimiento que hace que surjan esos sentimientos, y una vez que se contagian es muy difícil combatirlos.
  3. Desde el inicio del rectorado de Alfredo Barrera Baca ha habido un desconocimiento de su administración por parte de la comunidad universitaria organizada que ha hecho hincapié en su llegada a la rectoría como candidato único.
  4. Después del terremoto en 2017 las protestas universitarias fueron aumentando en sus consignas y exigencias, porque ya había un grado muy avanzado de desconfianza y deterioro en la administración de Barrera Baca, mismo que se coronó con la publicación de la investigación periodística titulada Estafa Maestra donde se dio a conocer que rectores y otros administrativos de la UAEMex, participaron en un sistema en el que 128 empresas fantasma a través de las cuales el Gobierno Federal Mexicano desvió más de 400 millones de dólares a través de una red de desvíos de dinero que involucró a 11 dependencias del Estado, ocho universidades públicas , diversas empresas privadas y más de 50 servidores públicos de distintos niveles de gobierno.

México tiene daño estructural, hay que derribarlo

Luego de las manifestaciones por la Estafa Maestra vinieron 3 casos de feminicidio en 2018 y 2019 a los que se sumaron cientos de casos de violencia sexual ejercida dentro y fuera de las instalaciones de la universidad que se denunciaron en tendederos realizados dentro de 25 facultades y 5 planteles de la escuela preparatoria.

A lo anterior, se suma la deuda con ISSEMyM que en mayo de 2019 ascendía a 3 mil 552 millones de pesos y por la que existe actualmente una denuncia por responsabilidad administrativa, por la omisión del pago que desde 2015 durante el rectorado de Jorge Olvera y luego con Barrera Baca, eran firmados documentos oficiales bajo protesta de decir la verdad y avalados por Ignacio Gutiérrez Padilla antecesor  del actual contralor. En ellos se aseguraba que se estuvieron haciendo los referidos pagos a la deuda con el ISSEMyM.

En 2020, siete facultades se fueron a paro activo por los casos de feminicidio y además se detuvieron diferentes procesos electorales para votar a consejeros de gobierno, mientras se realizaron estos paros, los negociantes de la administración  fueron el actual aspirante a la rectoría, el ex abogado general de la UAEMex Luis Raúl Ortiz Ramírez y la ex secretaria de Rectoría Janet Socorro Valero Vilchis, involucrada en el desvío de 7 mil millones de pesos que se usaron para elaborar contratos ilegales durante el sexenio de Peña Nieto.

A estos hechos se suma la intención fallida de Barrera Baca de reforma la Ley de la UAEMex que tuvo como epílogo un escape penoso del rector a causa de la persecución de los universitarios cuando obligó a la comunidad universitaria a marchar por la supuesta autonomía y entregar su propuesta de reforma a la Legislatura mexiquense.

Todos estos hechos se condensan este miércoles en el que Barrera Baca informó sobre lo sucedido en su administración mientras afuera de rectoría un grupo de estudiantes se manifestó dando lectura a su posicionamiento estudiantil referido al actual proceso de elección de rector del que denuncian una simulación porque ya está decidido que el abogado Ortiz Ramírez será el sucesor de Barrera Baca mientras sus dos contrincantes fungen como señuelos para unas elecciones simuladas una vez más.  

Foto: Outis Polifemo

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